Liderazgo del siglo XXI

En el mundo globalizado encontramos un entorno laboral con unas necesidades en constante cambio y una competencia cada vez mayor, por lo tanto es necesario que las empresas innoven, desarrollen o mejoren productos y servicios, ¿es posible qué las empresas se adapten a estos cambios sin que sus líderes también estén dispuestos a cambiar sus características y adquieran nuevas fortalezas que les permitan llevar a sus organizaciones hacia el éxito en un mercado saturado de opciones para los consumidores? Probablemente no, ya que quien no se adapta tiende a desaparecer, y el cambio debe comenzar desde los líderes de la organización, los cuales deberán encontrar la forma más eficaz de lograr que los empleados tengan la “camiseta puesta”.


"Un LÍDER que no cuente con la capacidad de TOMAR DECISIONES condenará a la organización al fracaso"


“El líder de este siglo debe sumar a sus funciones gerenciales tradicionales el rol de “estratega”, innovando permanentemente su gestión e incorporando herramientas actualizadas para anticiparse y desenvolverse en un mercado exigente, dinámico y diferente. Renovarse continuamente le permitirá desarrollar una visión estratégica a largo plazo, con lo cual potenciará la toma de decisiones efectivas, minimizando los riesgos propios de la incertidumbre” (Daniel Cucchi, 2015).

Esto evidencia que la estrategia es una habilidad que se desarrolla con el tiempo, sin embargo suele ser un elemento necesario al momento de sortear las dificultades que se presentan en el día a día de una organización, además ser innovadores y creativos ya no es una opción, si queremos estar en el mercado y ser realmente competitivos, debemos estar un paso delante, estar a la vanguardia de las necesidades actuales, utilizando herramientas que permitan mejorar nuestros productos y la posición que deseamos en el mercado,

“Motivar y generar confianza, apertura hacia la innovación, capacidad para comunicar eficazmente con visión estratégica para emprender cambios, son todas ellas facultades, de naturaleza más política que gerencial, que dibujan un nuevo estilo de liderazgo” (Cruz, 2002).

En la actualidad, el colaborador adquiere mucho más valor dentro de la organización, no solo por lo que puede ofrecer con sus conocimientos y habilidades si no, como ser humano, por lo tanto la capacidad que tenga un líder del siglo XXI de acercarse a sus empleados, de conocerlos de identificar cuáles son sus necesidades reales, de escucharlos y construir en equipo, será en factor de éxito que lo llevará a la consecución de los objetivos propuestos, con un equipo fidelizado y dispuesto a dar lo mejor de sí para continuar el camino.

Es importante resaltar un elemento que cada vez adquiere más fuerza dentro del entorno organizacional, la “comunicación efectiva”, pero para lograr dicha efectividad es fundamental que la buena comunicación comience por los lideres, quienes deben establecer canales oficiales al interior de la misma, impulsando políticas de información formal que eviten en gran medida los rumores, ruidos, supuestos y falsa información que finalmente tendrán repercusión en la imagen de la empresa ante sus clientes, competidores y público interno.

La comunicación también permitirá un acercamiento más sincero entre el líder y su equipo de trabajo, donde el entendimiento sea absoluto y minimice el riesgo de tener errores en el camino. Los líderes deben usar esta herramienta de forma estratégica logrando que por medio de la comunicación efectiva se logre identificar las características de los recursos disponibles usándolos correctamente dentro de los proyectos planteados en la compañía.

Uno de los elementos que forman parte del mínimo común denominador del perfil de los líderes de éxito es, crecientemente, su capacidad para establecer y desarrollar relaciones con otras personas. Parece existir una correlación muy estrecha entre la capacidad de establecer una red amplia y efectiva de relaciones, de un lado, y la generación de nuevas oportunidades de negocio, la excelencia en la dirección de personas y la fidelización de los clientes, de otro.

PERFIL DE UN LÍDER DEL SIGLO XXI

  • Conocimiento del área específica.
  • Visión de futuro. Capacidad de prever.
  • Capacidad de proveer información del mercado.
  • Teoría de las capacidades.
  • Trabajar en equipo para análisis de escenarios.
  • Toma de decisiones bajo su única responsabilidad.
  • Conocimiento del personal bajo su mando.
  • Preocupación de los problemas del personal.
  • Preocupación de los problemas del entorno.
  • Capacidad de evaluación permanente para la toma de decisiones e innovaciones.
  • Diferencia entre novedades e innovación.
  • Se conoce a sí mismo.
  • Es experto en que se realicen las cosas.
  • Tiene talento para administrar el tiempo y para la Auto organización.
  • Utiliza la Comunicación como su principal herramienta gerencial.
  • Es creativo e innovador, sabe cómo se motiva y utiliza el resultado creativo de su gente.
  • Sabe cómo se delega con éxito el trabajo. Es Supervisor eficiente.
  • Debe ser hábil en los siguientes aspectos: Conocer su habilidad para escuchar, hablar, escribir y mejorarla constantemente” (Rengifo, 2015)

     

Un líder que no cuente con la capacidad de tomar decisiones condenará a la organización al fracaso, al no tomar ni asumir los riesgos, impedirá el desarrollo no solo de su empresa, si no de los colaboradores que siempre estarán en constante incertidumbre generando como consecuencia una baja en la productividad de los mismos.

Finalmente, estas características del líder del siglo XXI ya mencionadas nos invitan a reflexionar sobre la importancia de contar con líderes integrales, con fortalezas administrativas y financieras que permitan un desarrollo rentable del negocio, y no menos importantes las habilidades como persona, que le permitirá escuchar, construir y crecer en equipo con un fin común, es por esto que se resalta la gran importancia de desarrollar nuestras competencias técnica, en liderazgo, comunicación, negociación y demás herramientas que nos permitan adquirir mayores fortalezas en nuestras labores.

Por: Shirley Berrio Correa

Comunicadora y directora UN Entrenamiento Sistemas Expertos, especialista con más de 6 años de experiencia en el mundo de la Gerencia de Proyectos.

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